25 jun. 2015

W10 Parte 1: Instalación y primeros arranques

Voy a comenzar la serie hablando un poco de la instalación y de los primeros arranques.

La instalación se puede realizar mediante actualización o desde cero con una imagen ISO. Este último método es el más recomendable puesto que si te falla la instalación, la puedes repetir cuantas veces quieras. Yo he optado por "quemarla" en una unidad flash USB, pero cabe perfectamente en un DVD.

Al arrancar el instalador, la interfaz que aparece es la misma que se comenzó a usar en la instalación de Windows 7. Simplemente economizan recursos, aunque si funciona bien (que de hecho lo hace) no es necesario andar cambiándolo, puesto que poca gente instala Windows de forma manual. Cuando se termina la primera instalación, el ordenador se reinicia y comienza a cargar por primera vez el nuevo SO. Comienzan los procesos de configuración y cuando éstos han acabado, el ordenador pregunta por tu conexión WiFi, y después por tu cuenta Microsoft. Si prefieres no introducir tu cuenta (si es que tienes) el proceso es opcional, pero yo no he tenido más remedio puesto que necesito acceder a Insider (visto en la Parte 0 de ésta serie).

Algo que me ha llamado la atención es que W10 te recomienda configurar tu cuenta local (del ordenador) para que, en lugar de usar la contraseña de tu cuenta Microsoft, uses un PIN de 4 dígitos como mínimo para desbloquear y acceder a tu sesión. Al parecer es más seguro, así que he optado por usarlo. A mí simplemente me ha parecido más cómodo. Tras otro reinicio (el segundo arranque), ya puedes acceder a tu ordenador. Como a veces son los pequeños detalles los que cuentan, a mí me ha encantado que, cuando introduces tu PIN para desbloquear el ordenador, en cuanto has escrito la contraseña correcta, se desbloquea automáticamente, sin tener que pulsar la tecla Enter ni ningún botón en pantalla.

El primer arranque funcional (el segundo en realidad, pero es el primero en el que puedes acceder al escritorio) es muy lento, y por la falta de drivers y actualizaciones, el ordenador se suele ralentizar. Yo suelo optar por acceder directamente a las actualizaciones e instalar todas, ya que los sistemas operativos instalan primeramente drivers genéricos que permiten arrancar una vez pero que no hacen funcionar al ordenador como es debido. Junto con las actualizaciones vienen los drivers dedicados de cada pieza de hardware de cada ordenador, así que una vez aplicadas todas el rendimiento general es bastante bueno.

Nada más entrar al escritorio te encuentras con Cortana, la nueva asistenta (ésta palabra ya contemplada en la RAE) de voz, pidiendo algo de configuración. Yo la he desactivado para centrarme en ella algún otro día, por el momento no me hace falta. También hay una aplicación que te hace un pequeño tour por el sistema operativo, bastante recomendable pero poco útil ahora mismo ya que ésta versión es únicamente para expertos y normalmente no la va a usar alguien que de verdad necesite usar ese tutorial.

Lo primero que hago, como ya es natural, es acceder al nuevo navegador, Project Spartan. También lo dejo un poco de lado puesto que no tengo ninguna intención ni de hacerle una revisión ni de usarlo como navegador web principal. Me dirijo a descargar Firefox, y sin problemas. Se instala y funciona.

Resumiendo un poco: la verdad es que los primeros arranques dan miedo. Algunos bugs relacionados con los drivers gráficos, lentitud general y otras cosas que no funcionan correctamente. Tras instalar actualizaciones y controladores, todo normal. Project Spartan cumple su cometido de forma normal y, además, cómodamente: según lo inicias puedes empezar a navegar, no te pregunta ni por opciones de seguridad ni por otras cosas como configurar el navegador por defecto ni nada. Bastante buena impresión que me da a entender que para la salida de Windows 10 y para sus inmediatamente posteriores actualizaciones se establecerá un rendimiento general muy bueno.

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