29 dic. 2014

M-Audio Trigger Finger Pro: Primeras impresiones

Ya estaba yo pensando en hacer una review más a fondo de este magnífico controlador y del sintetizador M-Audio Venom que adquirí el año pasado por éstas fechas. No me he podido resistir y estoy ahora mismo escribiendo un pequeño post para dar mis primeras impresiones tras unos días de uso cotidiano del cacharro. No os voy a hacer una review técnica (ahora) porque ya hay muy buenas reviews (aunque en inglés) por ahí, como las que nos hacen los de MusicRadar.

Antes de poder usar el controlador, como de costumbre he visto casi todos los vídeos de YouTube referentes a él, y decir que no es lo que parece, es más. La primera impresión al abrir la caja (muy bonita, por cierto) y al retirar los corchos protectores es de solidez. La unidad tiene una parte superior de aluminio color plateado que da una sensación de peso muy buena, a mí personalmente no me gusta que los aparatos estén vacíos por dentro. La parte trasera tiene un pie (de aluminio también) y es de plástico resistente, lo que da la impresión de que va a durar lo suyo, además cuando lo sujetas con una mano no cruje como pasa con otros aparatos.

Los controles tienen buen tacto, sobre todo los knobs (vaya knobs, bien fijos al chasis y un poco duritos, muy cómodos). Los faders para mi gusto son un poco bajos, de hecho es lo que menos me gusta del controlador: lo primero que hice nada más abrir la caja fue comprobar si se podían cambiar (sí se pueden reemplazar, pero creo que la pieza de metal que sujeta la pieza de plástico del fader está un poco baja). No he tenido ocasión de probar los botones de la sección de control (la sección de control engloba a los cuatro knobs, los cuatro faders y los cuatro botones) en una situación de uso real (mutear pistas de una mixer, por ejemplo) pero tienen un tacto que me gusta mucho. Todos los botones de la unidad son de plástico duro, y al pulsarlos suena un "click", la primera vez que los pulsé me recordaron a los botones del Roland Fantom X8.

Qué decir de los pads, es (casi) la primera vez que uso pads para hacer música y la verdad es que me han gustado. Al principio no tienes ni idea de cuál es la manera correcta de golpearlos, pero según pasa el tiempo te vas acostumbrando a ellos y vas experimentando varias formas. Son tan sensibles que al practicar finger drumming (a ver si algún día subo un vídeo) si toco un pelín los pads de alrededor, éstos se activan (curiosidad, son más sensibles en la parte exterior que en el centro, o por lo menos a mí me resulta más fácil activarlos). Ser capaz de cambiar los colores y los mensajes MIDI que envía cada pad (y cada botón, cada knob y cada fader, de la sección de control) me encanta, de hecho adquirí este modelo de controlador con pads justo por que tiene muchos controles asignables vía hardware, y la verdad es que cumple con el cometido. Ni un editor software ni nada de nada, hardware puro y duro. Se puede cambiar la curva de velocidad de los pads, pero la verdad es que no he probado mucho y ahora mismo estoy con la predeterminada (no me acuerdo si es exponencial 1 o logarítmica 1), lo que no sé es si se puede cambiar la sensibilidad (o la zona muerta de los pads), eso sería estupendo. Sí que hay un botón llamado "Fixed" que fija la velocidad de todos los pads a 127 (el máximo).

La salida MIDI out en formato 5-pin es una bendición. Todavía tengo pendiente comprar otro cable 5-pin para poder interconectar todo mi equipo, pero de momento me vale con uno: conectas el TFP al Venom, secuencias las percusiones y a tocar un ratejo, a veces me hago en mi casa "jam sessions" sólo hardware, nada de ordenadores, y ahora mismo me podría hacer una más grande que nunca (tampoco tengo tanto equipo, pero para el curioso dispongo de, aparte del equipo ya citado, un teclado Yamaha Clavinova CLP-220 y un amplificador Marshall MG30DFX que uso con el M-Audio Venom).

En lo que respecta al software, nada del otro mundo creo yo. Se puede vivir sin usarse perfectamente. El problema llega cuando te enteras de que el contenido incluído de samples y loops está integrado con el software (Arsenal y AIRDrums), lo que significa que sólo puedes acceder a él si usas éstos plugins, algo que me ha dejado con un mal sabor de boca ya que yo pensaba hacerme con los samples y loops y dejar a éstos un poco aparte. Hybrid 3, el sintetizador que viene también incluido, suena muy bien y da bastantes posibilidades, pero yo, usando Windows 8.1 Update 1 a 64 bits, he experimentado 3-4 cierres forzosos (y más que voy a experimentar). Y no me ha gustado nada, ya que pensaba usarlo como sintetizador base para mis creaciones. Teniendo en cuenta que el software es de hace un año, creo que debería funcionar perfectamente, pero no lo hace, y los de AIR Music Tech deberían ponerse a currar en cosas como ésta porque si me ofreces algo, aunque sea gratuito, es para que funcione. Creo que un buen producto ayuda a la compañía a prosperar, y siendo uno de los (muy) pocos productos que ofrecen, ya podía funcionar como un tiro.

Resumiendo (y acabando un post un poco aleatorio pero que creo que es una opinión de las muy pocas que hay por internet de éste controlador), para los 250€ que cuesta, creo que aporta mucho más de lo que te dan otros controladores de este rango de precios (ejemplo: Novation Launchpad), muy robusto, el firmware (que no el software incluido) trabaja muy bien, sin bugs, y muy cómodo trabajar con él en el día a día del músico. Totalmente recomendado para los que dispongan de más equipo hardware.